hasta que perdemos la salud.

Schopenhauer tiene una frase que me encanta: “La salud no lo es todo, pero sin ella, todo lo demás es nada”.

Y enlazado con esa célebre frase, tenemos en España, no sé si en otros países también, “Sólo nos acordamos de la virgen cuando truena” .

Qué sabio es el refranero español y no tanto Mr. Wonderful.

O “No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes”

BOOOOOOOMMMM

Esta frase anterior, te pone en tu sitio.

Y es que, aunque parecen frases hechas, su carga de verdad es brutal.

Voy con la última: “Cuando tienes salud tienes cientos de problemas, cuando no la tienes sólo tienes uno”.

Y no puedo estar más de acuerdo.

Como te comentaba en el primer artículo de mi blog, pasé por un período muy muy pero que muy jodido tras contagiarme del Covid y experimenté lo que es estar realmente enfermo.

Hasta ese momento, mi juventud, mi ingenuidad y mi ego me habían infundido que la salud tenia que ser algo que daba por sentado.

Que los que se ponían enfermos eran otros, los que no se cuidaban, los que no hacían ejercicio, los débiles…

¡¡PUES TOMA OSTIAZO!!

Una cura de humildad en toda regla, ¡de órdago!

Una de las grandes y muchas lecciones que aprendí de la enfermedad, fue precisamente eso, LA HUMILDAD.

Poco a poco, artículo a artículo os iré desgranando más aspectos positivos, aprendizajes y lecciones de mi proceso por si os puede ayudar.

Y otro de ellos fue, constatar, de una forma fehaciente, que LA SALUD ES LO MÁS IMPORTANTE. (junto con el AMOR, pero eso forma parte de otro artículo).

Tanto si tienes un problema gordo de salud como si es un problema que “controlas con medicación” (de esto también os hablaré en otro artículo).

Lo que intento transmitirte, es que, sino cuidas tu cuerpo, mente y espíritu, sino pones a la salud como prioridad, lo vas a pasar mal en los últimos años de tu vida.

Lo que hagas ahora mismo, el día de hoy, es lo que determina como funcionarán tu cuerpo, tu mente y tu alma dentro de diez, veinte o treinta años.

Y acabo con una frase de Edward Stanley:

“Quienes piensan que no tienen tiempo para el ejercicio físico, tarde o temprano tendrán que encontrar tiempo para la enfermedad”.

Por eso:

¡La vida es mejor cuando entrenas!